AXIOLAGIA MARISTA
LÍNEA FORMATIVA DEL COLEGIO
El colegio Champagnat es un centro educativo religioso católico promovido por la Congregación Marista y que tiene como Misión la formación de niños y jóvenes preparándolos académica, moral y religiosamente para afrontar los retos que la sociedad les brinda, en el marco de la doctrina de la Iglesia Católica y con un estilo particular:
- Estamos presentes con los niños y jóvenes, involucrándonos y comprometiéndonos activamente en sus proyectos, brindándoles nuestro tiempo más allá de una dedicación profesional.
- Establecemos con ellos una relación basada en el afecto.
- Nos acercamos a nuestros alumnos y alumnas creando oportunidades para involucrarnos en sus vidas y acogerlos en las nuestras.
- Nuestra presencia es preventiva. Tratamos de ser firmes y exigentes pero también optimistas e interesados en su crecimiento humano.
- Nuestra presencia es atenta y acogedora, caracterizada por el diálogo; nos ganamos su confianza y promovemos en ellos una actitud abierta.
- Nuestra relación es auténtica y directa, fruto de la honestidad con nosotros y con Dios.
- Hacemos el bien sin ruido. Conscientes de nuestras limitaciones, los comprendemos y respetamos.
- Mostramos sencillez en nuestro método y en nuestra expresión, evitando la ostentación.
- Orientamos a nuestros niños y jóvenes para que sean sencillos en sus vidas, abiertos, sinceros y fuertes en sus convicciones, valorándose y valorando a los demás por lo que son.
- Nos relacionamos entre nosotros, con los niños y jóvenes como miembros de una familia que se ama.
- Nos comprometemos a construir una comunidad entre todos los que se relacionan con nosotros, ya sea miembros de la comunidad educativa o instituciones que participen en nuestras actividades.
- Prevalece en nosotros el espíritu de acogida, aceptación y pertenencia, que valora y aprecia a los demás y, nos permita aceptar las diferencias personales.
- Compartimos la vida, con sus éxitos y fracasos, sobre la base de la honradez, el respeto mutuo y la tolerancia.
- Creemos en la bondad de nuestros niños y jóvenes y no confundimos a las personas con sus errores
- Nuestro espíritu de familia se antepone a la idea de una educación orientada hacia los resultados. Por el contrario, prestamos más atención a quienes tienen mayores necesidades o pasan por momentos difíciles.
- Trabajamos en un espíritu de responsabilidad compartida y de autonomía responsable
- Somos constantes y perseverantes en la labor diaria, esforzándonos por formarnos permanentemente.
- Somos exigentes en la preparación de clases y actividades educativas (corrección de tareas y proyectos, planificación y evaluación de programas y apoyo a los alumnos con dificultades).
- Enseñamos a los niños y jóvenes la dignidad del trabajo como medio de realización personal que da significado a la vida y que contribuye al bienestar económico, social y cultural de nuestra sociedad.
- Formamos en el esfuerzo para que nuestros niños y jóvenes adquieran un carácter y una voluntad firmes, una conciencia moral equilibrada y valores sólidos en los que fundamenten su vida.
- Promovemos el trabajo en equipo y ayudamos a nuestros alumnos a adquirir un espíritu de cooperación y sensibilidad social para servir a quienes tienen mayor necesidad.
- María, madre y educadora de Jesús en Nazaret, inspira nuestro estilo educativo.
- María, madre y educadora de la primera comunidad cristiana, nos enseña la unidad familiar y el amor como medio óptimo de crecimiento y desarrollo personal.
- Imitamos sus actitudes para con los demás y con Dios como la mejor manera de identificarnos como maristas.
- Como María en el Magnificat, somos solidarios con los necesitados y con los que sufren.
- La devoción a María es innata en nosotros y la expresamos de manera sencilla y familiar en nuestras vidas y en nuestro contacto con los niños y jóvenes. Les enseñamos a amar y honrar a María, a imitarla en sus cualidades y a acudir a ella en la oración.
- Nos unimos a María para hacer nacer a Jesús en el corazón de los niños y jóvenes.
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