Inicial de 3 y 5 años, Primaria de 2do a 5to grado y Secundaria 1ro, 3ro, 4to y 4to IBO Grado
Inicial de 4 años, Primaria 1ro y 6to Grado, Secundaria 2do, 5to y 5to IBO Grado
  SOBRE NOSOTROS

AXIOLAGIA MARISTA
LÍNEA FORMATIVA DEL COLEGIO

El colegio Champagnat es un centro educativo religioso católico promovido por la Congregación Marista y que tiene como Misión la formación de niños y jóvenes preparándolos académica, moral y religiosamente para afrontar los retos que la sociedad les brinda, en el marco de la doctrina de la Iglesia Católica y con un estilo particular:

  • PRESENCIA
  1. Estamos presentes con los niños y jóvenes, involucrándonos y comprometiéndonos activamente en sus proyectos, brindándoles nuestro tiempo más allá de una dedicación profesional.
  2. Establecemos con ellos una relación basada en el afecto.
  3. Nos acercamos a nuestros alumnos y alumnas creando oportunidades para involucrarnos en sus vidas y acogerlos en las nuestras.
  4. Nuestra presencia es preventiva. Tratamos de ser firmes y exigentes pero también optimistas e interesados en su crecimiento humano.
  5. Nuestra presencia es atenta y acogedora, caracterizada por el diálogo; nos ganamos su confianza y promovemos en ellos una actitud abierta.
  • SENCILLEZ
  1. Nuestra relación es auténtica y directa, fruto de la honestidad con nosotros y con Dios.
  2. Hacemos el bien sin ruido. Conscientes de nuestras limitaciones, los comprendemos y respetamos.
  3. Mostramos sencillez en nuestro método y en nuestra expresión, evitando la ostentación.
  4. Orientamos a nuestros niños y jóvenes para que sean sencillos en sus vidas, abiertos, sinceros y fuertes en sus convicciones, valorándose y valorando a los demás por lo que son.
  • ESPÍRITU DE FAMILIA
  1. Nos relacionamos entre nosotros, con los niños y jóvenes como miembros de una familia que se ama.
  2. Nos comprometemos a construir una comunidad entre todos los que se relacionan con nosotros, ya sea miembros de la comunidad educativa o instituciones que participen en nuestras actividades.
  3. Prevalece en nosotros el espíritu de acogida, aceptación y pertenencia, que  valora y aprecia a los demás y,  nos permita aceptar las diferencias personales.
  4. Compartimos la vida, con sus éxitos y fracasos, sobre la base de la honradez, el respeto mutuo y la tolerancia.
  5. Creemos en la bondad de nuestros niños y jóvenes y no confundimos a las personas con sus errores
  6. Nuestro espíritu de familia se antepone a la idea de una educación orientada hacia los resultados. Por el contrario, prestamos más atención a quienes tienen mayores necesidades o pasan por momentos difíciles.
  7. Trabajamos en un espíritu de responsabilidad compartida y de autonomía responsable
  • AMOR AL TRABAJO
  1. Somos constantes y perseverantes en la labor diaria, esforzándonos por formarnos permanentemente.
  2. Somos exigentes en la preparación de clases y actividades educativas (corrección de tareas y proyectos, planificación y evaluación de programas y apoyo a los alumnos con dificultades).
  3. Enseñamos a los niños y jóvenes la dignidad del trabajo como medio de realización personal que da significado a la vida y que contribuye al bienestar económico, social y cultural de nuestra sociedad.
  4. Formamos en el esfuerzo para que nuestros niños y jóvenes adquieran un carácter y una voluntad firmes, una conciencia moral equilibrada y valores sólidos en los que fundamenten su vida.
  5. Promovemos el trabajo en equipo y ayudamos a nuestros alumnos a adquirir un espíritu de cooperación y sensibilidad social para servir a quienes tienen mayor necesidad.
  • A LA MANERA DE MARÍA
  1. María, madre y educadora de Jesús en Nazaret, inspira nuestro estilo educativo.
  2. María, madre y educadora de la primera comunidad cristiana, nos enseña la unidad familiar y el amor como medio óptimo de crecimiento y desarrollo personal.
  3. Imitamos sus actitudes para con los demás y con Dios como la mejor manera de identificarnos como maristas.
  4. Como María en el Magnificat, somos solidarios con los necesitados y con los que sufren.
  5. La devoción a María es innata en nosotros y la expresamos de manera sencilla y familiar en nuestras vidas y en nuestro contacto con los niños y jóvenes. Les enseñamos a amar y honrar a María, a imitarla en sus cualidades y a acudir a ella en la oración.
  6. Nos unimos a María para hacer nacer a Jesús en el corazón de los niños y jóvenes.